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¡MÍRAME POR FAVOR!

Captura de pantalla 2015-05-07 a las 11.57.50“Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.”
“Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza ninguna por el porvenir”.

Estas frases, de total actualidad, son viejas como la humanidad y de hecho fueron escritas por hombres sabios de la antigüedad: Sócrates e Hipócrates.

Algo estaremos haciendo mal si seguimos atrapados en el juicio descalificador de los más novatos aprendices de vida. Tan solo la presencia de determinados chavales hacen que queramos salir corriendo, cuanto más lejos mejor.

Realmente los adolescentes son rebeldes, opositores, retadores, inconscientes y buscan constantemente llamar nuestra atención, pero seguir peleándonos con esta realidad no nos va a llevar a ningún sitio. La pubertad Debemos empezar a hacernos preguntas nuevas para hallar nuevas respuestas: ¿Son diferentes los niños y las niñas en su adolescencia? ¿Tiene algo que ver la genética, o todos los adolescentes son iguales? ¿Pueden mejorar esta etapa de la vida con una intervención educativa más lúcida? ¿Qué es lo que produce dicha revolución interna?

Ser adolescente no es fácil:

-Su cuerpo crece rápidamente, casi bruscamente, en contraposición al lento y ordenado crecimiento de la infancia. Sus órganos sexuales se hacen protagonistas y las hormonas se disparan.

-En torno a los doce años, el cerebro ha alcanzado su máximo desarrollo en forma de conexiones que se han ido haciendo desde nuestro nacimiento. El cerebro debe reorganizar todo esto y hacer sus ajustes para ser más eficaz.

-El cerebro límbico, o la parte emocional de este, es especialmente sensible a la sensación de recompensa que supone correr riesgos.  Por eso le atraen tanto.

-Igualmente esta parte del cerebro tienen en este periodo de la vida altos niveles de oxitocina, hormona que hace que sean más dependientes de las relaciones sociales, por eso podemos entender la enorme dependencia de los adolescentes del grupo.

-Los cerebros de niños y niñas no son iguales, nunca lo fueron, pues tienen matices y estructuras diferentes desde el claustro materno. Su química hormonal condiciona su maduración que se suele adelantar hasta un año en el caso de las niñas.

-En este momento se despiertan partes de su cerebro que aumentan la consciencia de si mismo y del entorno. En esta etapa de su vida necesitan saber más que nunca quienes son.

Después de ver, aunque muy por encima, todas estas transformaciones, podemos considerar la adolescencia más como un terreno de indefensión frente al tsunami de todos estos cambios forzados. Es más fácil que ahora entendamos la inestabilidad de este momento de su vida y dejemos de ser tan duros en nuestras criticas. ¿Estaba en el niño que fuimos el “monstruo” del adolescente que ahora es? Por supuesto, como también está en él el brillo del adulto que será, si le ayudamos a encontrarlo. No hay nada nuevo bajo el sol; el germen de sus problemas emocionales, sociales o psicológicos estaba ya en ellos y se suma a todos los que acabamos de citar.

Quieren ser vistos. Viven desde el: “Si no me ven, no existo y eso es algo que no me puedo permitir.” No hay nada que les de más pánico que convertirse en invisibles fantasmas, sin atención ni presencia. Buscan un reconocimiento, aunque sea negativo. Así van definiendo su personalidad:

– La más desarrollada de la clase llevará los escotes más prominentes.

– El nervioso se convertirá en el súper gamberro, tocando las narices a cualquiera que se le acerque.

– La más potente intelectualmente hará las preguntas más impertinentes o mirará con sarcasmo.

– El más bueno y tranquilo del grupo puede que ahora quiera ser el malote para no estar ya más tiempo en la sombra.

– El tímido o inseguro alcanzará cotas extremas de invalidez.

Así podía estar definiendo mil y una estrategias reconocibles en todas las aulas del mundo. Las redes sociales son una nítido reflejo de esto y hacen a los chavales todavía más adictos a esta exhibición constante.

Todos nos desarrollamos en torno a las actitudes que consiguen llamar la atención de los demás, aunque sean autodestructivas.

Así que este es el momento de decirle que le vemos, o por lo menos queremos verle y, en la medida de lo posible, devolverle una imagen positiva de si mismo. Si no vemos nada bueno en él será necesario tratar nuestra ceguera e ir más allá de sus comportamientos, pues todo ser humano trae tesoros para los demás si quitamos de nuestra mirada las gafas que nos impiden verlo.

Intenta encontrar, más allá de los gestos y actitudes de tus hijos y alumnos adolescentes, el mensaje; la llamada de auxilio o atención que busca con dicha actitud.

Hacerte sensible a estos mensajes ”encriptados” te hará ser más y mejor.

Una respuesta a ¡MÍRAME POR FAVOR!

  • Me ha gustado mucho el enfoque de este articulo
    .Estudie psicologia, no se si me ha servido para ayudar a mi hijo en esta etapa..empiezo a sentirme mejor conmigo,acepto “lo que venga”(en ello estoy) y no necesito tanto ke me kiera,cosa necesaria a la hora de tomar decisiones…con delicadeza,trato de no dirigirle(seria imposible)orientrle …un desmdre es esto,vamos ,ahora con el,le quiero TANTO

    Este sabado 14mayo he tenido la suerte de escuchar a Fidel Delgado, rei y llore.Darte las gracias ,desde aqui ;ha sido un antes y un despues en mi duelo por mi ama( fallecida el 1de mayo)
    AAA:”Ampliar la atencion hasta abrazar todo lo que soy”,esta frase con tu gesto me emociono mucho,llego a mi corazon ! y mis tripas !! Gracias

    Soy profe de musicosophia,doy talleres para niñ@s y adultos juntos,Todavia sin pag web ,os dejo mis datos.

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